Política editorial
De dónde sale el contenido, dónde se usa IA, cómo se verifican los números y qué pasa cuando algo sale mal.
Los temas y las conclusiones las decide una persona; los datos que cambian nunca se escriben fijos, sino como rango con la fecha en que se verificaron; y la IA se usa solo para ordenar borradores y pulir redacción, siempre con revisión humana antes de publicar.
De dónde salen los temas
De preguntas reales que la gente busca, no de «qué palabra clave deja más dinero». En concreto: primero se listan las preguntas que alguien se hace de verdad después de comprar («el retiro dice completado pero no llegó», «perdí la frase de recuperación, ¿se puede recuperar?»), y después se mira si hay gente buscándolas y si lo que ya existe alcanza. Si alguien ya lo respondió bien, no lo repetimos.
Hay temas que no tocamos a propósito: predecir precios, recomendar momentos de compra o venta, y comparar «qué plataforma rinde más». O no tienen respuesta honesta, o terminan siendo recomendación de inversión disfrazada.
Qué hacemos con los números
Los datos del sitio se dividen en dos clases y se tratan distinto:
| Clase | Ejemplo | Cómo se escribe |
|---|---|---|
| Parámetros del protocolo | Bitcoin produce un bloque cada diez minutos aproximadamente; en Ethereum el intervalo de slot ronda los doce segundos | Se pueden escribir directo. Los define el protocolo y cambiarlos requiere un consenso enorme |
| Datos de la plataforma | Comisiones, límites de retiro, confirmaciones exigidas, plazos de revisión | Solo como rango, con «según lo que muestre la plataforma» y el mes en que se verificó. Nunca un número fijo: las plataformas los ajustan y el número fijo termina siendo información equivocada |
No escribimos «probado el día tal a las 14:31». Tampoco publicamos hashes de transacción inventados ni capturas de cuenta tapadas haciéndolas pasar por prueba. Si un procedimiento se recorrió, se dice; si no, también.
Dónde se usa IA y dónde no
Este sitio no finge que nunca tocó una herramienta de IA, y tampoco la trata como autora. El límite está trazado así:
- Sí se usa: para desarrollar en borrador un esquema ya decidido, revisar ortografía y frases largas, y generar los gráficos del sitio (que son vectores dibujados por código, no imágenes generadas por IA).
- No se usa: para decidir la conclusión de un artículo; para aportar datos, cifras, casos o citas; ni para publicar nada sin revisión humana.
- Regla dura: todo paso operativo y toda evaluación de riesgo —o sea, todo lo que tiene consecuencias si el lector lo sigue— se revisa frase por frase. El error típico de este tipo de contenido es una función o un menú que suena perfectamente razonable y no existe.
Dónde van los enlaces de promoción
El sitio tiene ingresos y su origen está en divulgación comercial. Las reglas de colocación:
- Un solo artículo del sitio tiene un enlace de registro con código, y tiene exactamente uno: el de abrir cuenta.
- Portada, herramientas, el resto de los artículos y todas las páginas de avisos: cero enlaces de promoción. La portada muestra el código, sin enlace.
- No usamos ese bloque de «regístrate ya» repetido a mitad de cada artículo.
- Si en un texto aparece un enlace hacia el artículo de abrir cuenta, es un enlace interno común y no lleva ningún parámetro de promoción.
- Cuando citamos documentación del exchange —ayuda, comisiones, términos— esos enlaces no llevan código de invitación: son cita editorial, no punto de monetización.
Un artículo no recibe un enlace de promoción por tener mucho tráfico.
El piso en los avisos de riesgo
Todo contenido donde se pueda perder dinero tiene que decir hasta dónde se puede perder, no basta con «tiene riesgo». En el sitio no se permiten expresiones como «ganancia asegurada», «capital garantizado» ni «sin riesgo», y tampoco rendimientos prometidos.
Para cuentas limitadas, fondos retenidos o recuperación de activos, describimos el camino habitual y el canal oficial, sin prometer resultados.
Qué pasa cuando algo sale mal
-
Llega el aviso, o lo detectamos revisando
El canal es el correo de contacto. En las revisiones periódicas miramos sobre todo lo que caduca: menús que cambian de nombre, rangos de comisiones que se mueven, capturas que ya no coinciden con la interfaz.
-
Se decide de qué tipo es
Erratas y frases confusas se arreglan sin más. Todo lo que pueda cambiar una decisión o un paso del lector —un dato mal, un paso que falta, una conclusión al revés— entra en el registro de correcciones.
-
Se corrige el texto y se actualiza la fecha de la página
Si el texto no cambió, la fecha no se toca. Y al revés: cambiar el texto sin mover la fecha también lo consideramos un error.
-
Queda anotado públicamente
Con qué decía antes, qué dice ahora y cuándo se cambió, en correcciones. Lo que ya se publicó mal no se borra en silencio.
Lo que no aceptamos
Ni reseñas pagas, ni inclusión paga, ni notas publicitarias encubiertas, ni contenido comercial sin declarar. Si en algún momento aparece una fuente de ingresos distinta de la contraprestación por promoción del exchange, primero se actualiza la divulgación y después se empieza.